Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

sábado, 24 de septiembre de 2011

EVIDENCIA.

Cuando el investigador hacía las pesquisas para indagar quién era el que andaba robando por el vecindario se sorprendió cuando el dueño de la casa de la esquina afirmó poder demostrar quien era el ladrón.

---¿Cual prueba tiene usted?---

---Una fotografía del ratero entrando por mi ventana.----

----¿Y que cosa es una fotografía señor Kodak?

10 comentarios:

Nicolás Jarque dijo...

Carlos, el Sr. Kodak y sus fotografías. Nunca fallan. Muy bueno y original.
Un abrazo.

yo soy el que soy dijo...

ME GUSTA EL MINICUENTO. PORQUE NOS HACE PENSAR MÁS PROFUNDAMENTE.
BUEN ESCRITO Y BUEN MENSAJE.
EL POETA Y ESCRITOR:GONZALO

Towanda dijo...

Debió caer rendido ante tamaña evidencia.
Un abrazo.

A.Torrante dijo...

Dicen los que saben, que a partir de entonces los rateros usan pasamontañas o medias de nylon...

El Eskimal dijo...

Bueno, ahí está lo útil de la fotografía, gracias al Señor Kodak.

Pluma Roja dijo...

Ingenioso.

Saludos cordiales.

Unknown dijo...

Gracias a todos por sus gentiles comentarios.
Aclaro que utilicé el nombre de la marca Kodak, para servir mejor al relato por ser muy conocido; aunque el nombre del inventor de la cámara de fotos se llamaba George Eastman, pero nombró su producto bajo la inteligencia de crear una palabra única que la gente llegáse a identificar con su marca, y lo logró, como aquí mismo se demuestra en éste cuentito que me apareció en mente mientras me duchaba, ni yo mismo sé porqué y me apresuré a compartirlo pues no quería reír sólo.
Quizás como todo en la vida, aquí encontramos una razón más por la cual escribimos, tan válida como tantas otras, incluyendo las personales que cada quien tenga según su personal traumática y su ensalada cerebral que le aderece la sesera, para decirlo más científicamente.
Y me detengo en decir más pues si tomo más vuelo acabaré agregando alguna obviedad o aburrirles lo cual para mí es un contrasentido.

EMILIANO dijo...

buen relato! me gustó mucho.

saludos.

Elena Casero dijo...

Muy original el relato Carlos.
Me ha gustado mucho.

Javier Ximens dijo...

Hace pensar precisamente ese "que es una fotografía". Imagino la cara del policía. ¿Se te ocurrió al verte en el espejo?: malo

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.